¡Bienvenido otoño!

¡OTOÑO, BIENVENIDO!

Aunque a muchos nos parezca mentira y el clima se resista, el otoño ya está aquí.

Los cambios de estación siempre me parecieron oportunidades para el cambio. La excusa perfecta para mimetizar con la naturaleza. Para cambiar de hábitos, de alimentación y sanear emociones.

Todos, aunque sea de forma intuitiva, notamos como los cambios de estación nos cambian también internamente. Metabolismo y emociones son los primeros en notar el cambio. Lo inteligente, es hacer caso a nuestra intuición y cambiar con ella.

El otoño invita al calor, a tomar fuerzas para encarar la siguiente estación. Invita a compartir y a sentir el abrazo propio y el de los demás. Desde la calma y la reflexión tras el ajetreado y expansivo verano.

En cuanto a nuestra alimentación, el objetivo es una dieta que refuerce y que caliente nuestro organismo. Cocciones más lentas y largas, alimentos más concentrados, platos calientes.

Es tiempo de compotas caseras, de verduras horneadas y de infusiones cuanto más especiadas mejor.

Alimentos recomendados en otoño:

  • Verduras: verduras de raíz (boniatos, chirivía, nabos, remolacha…) y verduras de hoja verde  (alcelgas, espinacas, berros, rúcula…), las maravillosas calabazas en todas sus formas y colores. Sin olvidarnos de cebollas, ajos, puerros, grandes aliados de nuestro metabolismo. Y cómo no, las deliciosas setas.
  • Frutas: uvas, manzanas, peras, castañas, membrillos, mandarinas…
  • Condimentos picantes: como el jengibre, el clavo, la pimienta. Es un sabor que calienta y limpia la nariz. Relajante y antiinflamatorio. Favorece la eliminación de toxinas y estimula la circulación. Podemos añadir a nuestros platos.
  • Legumbres y pseudocereales: garbanzos, lentejas, trigo sarraceno, quinoa… Recordando siempre someterlas a largos remojos y cocerlas el tiempo suficiente para mejorar su digestión.
  • Algas: en pequeñas cantidades para remineralizar nuestro organismo. Kombu, wakame, dulce. Son grandes aliadas añadidas en pequeñas porciones a nuestros guisos de legumbres y sopas.

Ya estás aquí, otoño. Te esperábamos. Nos esperan largos paseos por el bosque juntos. Días de recolecta de tus preciados frutos. Tus olores cálidos: a membrillo, a manzana silvestre. El sabor dulce de las uvas y las castañas. Las tardes de lectura y recogimiento con una taza de infusión caliente… Tus infinita gama de colores, tostados y ocres, que tanto abraza.

Bienvenido, otoño.

 

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