Aceites esenciales y emociones

Somos parte de la Naturaleza, pero parece que no nos lo creemos y poco a poco nos hemos ido desconectado de ella.

Vivimos tan acelerados que no tenemos tiempo de escuchar a nuestro cuerpo ni a nuestras emociones. Nuestro ritmo es tan frenético que queremos soluciones rápidas, casi instantáneas a nuestros males, olvidando que todo, absolutamente todo lleva su tiempo.

Recurrimos a pastillas casi milagrosas que hacen desaparecer rápidamente síntomas molestos, que no tenemos ni tiempo ni ganas de escuchar, cuando lo que realmente necesitamos es escucharnos. Parar, respirar y entender o aceptar lo que el cuerpo nos dice. Es aquí, precisamente, donde debemos re-conectarnos con nosotros mismos y en este trabajo nos pueden ayudar, y mucho, los aceites esenciales. De esta manera, logramos también esta re-conexión perdida con la Naturaleza.

La aromaterapia puede ayudarnos a recuperar la calma y la serenidad, a apaciguar pensamientos que no nos gustan e incluso a darles la bienvenida y aprender a entenderlos, en lugar de rechazarlos y mirar a otro lado.

Existen numerosos estudios con muy buenos resultados en tratamientos psico-aroma terapéuticos, tan solo usándolos a nivel olfativo (imaginad cuando además lo usamos tópicamente).

Cuando inhalamos un AE (aceite esencial) se envía una señal al sistema límbico/emocional, y nos traslada rápidamente a algún lugar o situación que estaban olvidados. El olfato nos conecta con recuerdos pasados latentes en nuestro inconsciente y esto, precisamente, es lo que puede ayudarnos a entender muchos de nuestros pensamientos.

Hay numerosos AE indicados para trabajar con las emociones: sedantes, estimulantes, euforizantes, etc.

De la extensa lista de AE que existen para trabajar y acompañar nuestras emociones, estos son mis preferidos:

  • Lavanda (calmante, reduce la inseguridad, alivia tensiones y miedos, aquieta la mente, regulador nervioso)
  • Naranja Dulce (mejora el humor y aumenta tu energía)
  • Bergamota (aumenta la auto-aceptación, y reduce la negatividad, nos aporta ligereza, confianza y positivismo)
  • Verbena Exótica (sedante, combate los medios y las fobias, el insomnio y el mal humor)

 

Como veis soy de cítricos, me dan una chispa especial y me aportan seguridad. ¿Y vosotros? ¿sabéis cual es vuestro AE?

Haced la prueba empezando por aromatizar vuestra casa. Si no tenéis un difusor de aceites esenciales os dejo los pasos para hacer un mikado casero con aceites esenciales. Por favor, tirad a la basura los ambientadores sintéticos que poco tienen de olor a bosque, dulces sueños o mar del pacífico. Esto para nada es aromaterapia.

¿Qué necesitaremos?

  •  Una botella de 100 ml de cuello estrecho
  •  75 ml de alcohol 96º
  • 25 ml de agua destilada
  • 20 gotas de vuestro AE favorito o sinergia.
  • Palos de bambú (pinchitos)

 

Una sinergia ideal para la habitación de los peques es la de mandarina (relajante y tranquilizadora) con lavanda (reconfortante). Poned el mikado o el difusor con esta mezcla en su habitación unos 30 minutos antes de acostarse. Facilitará su relajación y ayudará a conseguir un sueño reparador.

 

¿List@s para explorar el universo de los aromas?

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